como ser feliz

Recuerdo muy bien que cuando pequeña,alguna vez le pregunté a mi profesor si él era feliz. Y  su respuesta fué un gran ¨NO¨. Me explicó que él solo tenía momentos felices en su vida pero no podía decir que fuera feliz. En ese entonces yo decía… ¿cómo? no es feliz sino que tiene momentos felices? eso es ilógico, pues en ese entonces yo me sentía viviendo en una completa felicidad, y recuerdo con total claridad mi desconcierto cuando escuché su respuesta.

Ahora me doy cuenta de que tristemente cuando crecemos, nos dejamos invadir por lo que la sociedad nos enseña, con esos modelos de felicidad que nos implantan y que por eso llegamos a ese tipo de conclusiones. “Momentos felices” y ¿por qué no vivir en una completa felicidad? y hacer que de momento en momento, se convierta en una gran vida feliz.

¿Y qué es la felicidad?

Bueno, claramente eso es algo subjetivo. Así que si para mí la felicidad es estar en completa calma, para ti podría ser solo cuando estás riendo, o solo cuando consigues lo que haz deseado. Sin embargo observando que una misma situación puede tener un significado totalmente diferente para dos personas, podemos concluir que la felicidad no procede precisamente de las situaciones externas, sino por el contrario, de la interpretación que le damos a ellas.

¿Y si depende entonces de nuestra interpretación de la vida y de los hechos que nos suceden, por qué no podemos ser felices completamente?

como ser feliz

Pues bien, volvemos al punto primero, donde concluíamos que nos dejamos llevar por lo que la sociedad nos ha enseñado a ver como “una vida feliz”. y son solo estereotipos, pero le damos tanta importancia, tanto poder a esto, que cuando no logramos algo que nosotros y “los demás” esperaban que sucediera, simplemente pensamos en que hemos fallado y que no estamos logrando ser exitosos en nuestra vida.

Por otro lado, está el hecho de que no le damos la importancia a pequeñas cosas que están en nuestra vida y efectivamente nos están generando gran felicidad, solo que nos acostumbramos a ellas y dejan de ser importantes, y únicamente cuando las perdemos es que las valoramos y añoramos.

¿Qué pasaría si mañana amanecieras y ya no pudieras ver?

Supongamos simplemente que por alguna extraña enfermedad, amaneces un día y no puedes ver. Seguro que si después de un tratamiento o cirugía, lograras recuperarte, agradecerías cada instante por poder volver a ver y cada día para ti seria un día lleno de felicidad, así existan los “problemas” pero el hecho de poder ver, estaría por encima de cualquier otra cosa, minimizando su valor hasta extinguirlo.

Concluyendo

como ser felizPodríamos concluir entonces que, cuando somos niños, no permitimos que las situaciones que no nos agradan se conviertan en el general de nuestra vida, no les damos importancia y los olvidamos tan fácilmente, que solo concentramos nuestra atención en las cosas que nos generan felicidad.

Usualmente vemos cuando un niño llora por algo, al rato ya está jugando y hasta se le ha olvidado por qué era que lloraba.

Concentrar nuestra atención en lo que si nos agrada. En lo que trae placer a nuestro cuerpo y a nuestra alma. Ahí está la clave.

A pesar que crezcamos y maduremos, no olvidemos esa esencia tan maravillosa y perfecta con la que vinimos desde un comienzo. No pierdas esa capacidad de asombrarte con  lo que te rodea, de disfrutar una flor, jugar con una piedra, ver la belleza un una burbuja de jabón, en la mirada tierna de tu mascota… tantas cosas tan sencillas pero tan valiosas. Hoy te invito a que captures fotos y en tu instagram y twitter uses el hashtag #FelicidadEnLaSencillez

Te invito a reencontrar todas las maravillas que el universo tiene para nosotros, y que le demos la importancia a lo que sí lo vale.

Espero que este post haya sido útil para ti.

Te mando un abrazo hermosamente grande y una lluvia de bendiciones.

Catalina Gallo