Afirmaciones

Primero vamos con las afirmaciones. Son frases realizadas en positivo, en presente y decretan algo que tu quieres para tu vida.

Por ejemplo si yo quiero estar delgada, debo repetir constantemente: “Amo mi cuerpo, es hermoso, armónico, delgado y saludable”.

Con las afirmaciones estamos trabajando para que nuestro cerebro, nuestra mente, y nuestra energía se enfoquen en llegar a esa meta que estamos deseando, y  tomarla como si ya fuera un hecho, como si ya fuera real.

Repetir en la mañana, en la noche antes de dormir, y adicionalmente las podemos hacer cada vez que nos pesquemos criticándonos a nosotras mismas, y pensando , por ejemplo en este caso, “que gorda y fea estoy”.

Lo que sucede es que muchas veces cuando decimos las afirmaciones, algo dentro de nosotras dice… ajá como no, delgadísima! ppfff mentiras, estoy fea y gorda.

Pues lo que nuestros ojos ven, lo que nuestros sentimientos nos indican, no es acorde con la afirmación. Es por esto que las aformaciones funcionan tan bien. Sin querer decir que las afirmaciones no sirven, hay que darle el crédito que se merecen a las aformaciones porque logran vencer, ese juego mental que hay dentro de nosotras.

Aformaciones

El método de Aformaciones fué creado por el autor Noah St. John. Se trata que en vez de afirmar algo, debes plantearlo como una pregunta usando el por qué. De esta manera no chocará con tus creencias limitantes, que son aquellas que suelen aflorar con las afirmaciones.

Por ejemplo, ¿Por qué logré estar delgada como siempre soñé?

¿Por qué me siento tan a gusto con mi cuerpo?

No busques respuestas, tu trabajo es hacer buenas preguntas.

No se trata de buscar las respuestas, sino de hacer más y mejores preguntas. Pues tu cerebro ya no dirá “no” a lo que digas, el intentará dar una respuesta… porque estoy juiciosa en el gimnasio… porque estoy comiendo mejor… porque me esfuerzo en cuidarme… porque merezco ser sana… El cerebro te dará respuestas, pero como te dije el ejercicio va en hacer las preguntas.

Pues el que lo plantees como pregunta será solo para engañar a tu subconsciente, y que no intente negar lo que dices.

Y como último es que actúes de acuerdo a tu nueva realidad, si tienes un cuerpo hermoso por cuidar, pues síguelo cuidando, amando y valorando.

¿Otro ejemplo?

Situación:  He estado trabajando mucho, pero el dinero no me alcanza para todos mis gastos.

Afirmación:  A mi vida llega dinero constantemente, fácil y sin esfuerzo.

Tu cerebro podrías sabotearte diciendo: Si… como no!

Aformación: ¿Por qué llega a mi vida dinero constantemente?

Tu cerebro podría decir: Porque trabajo mucho, porque merezco cosas buenas, porque soy generosa, porque me esfuerzo…

¡Pero ya sabes que no son las respuestas lo importante!     

Espero que este post haya sido útil para ti.

Te mando un abrazo hermosamente grande y una lluvia de bendiciones.

Catalina Gallo