La enfermedad

 

La enfermedad es una manera en que nuestro cuerpo nos habla. Es por esto que no debemos rechazarla y tenerle temor. Hay que prestarle atención, tratarla con cariño y de esta manera nuestro cuerpo irá sanando.

 

Debes recordar que detrás de la enfermedad hay un aprendizaje, ya sea aprender a perdonar y no guardar rencor; amarnos a nosotros mismos, volver a nuestro centro espiritual, en vez de estar concentrados en lo material que nos rodea, y mucho más.

 

Arcángel Rafael

Gracias a Dios contamos con su asistencia para ayudarnos a atravesar estas experiencias que por cierto suelen ser difíciles etapas en nuestra vida. Pero que por lo mismo, cuando logramos superarlas nos recargamos y llegamos con más alegría de vivir, con nuevos sueños y metas por alcanzar. Retomamos la vida con nuevos ojos y un sentido diferente que seguramente antes no veíamos.

 

Igualmente Dios ha puesto en nuestro camino al Arcángel Rafael, quien es el encargado de ayudarnos en este tipo de experiencias.

 

Invoca su presencia y dirígete a él solicitando su ayuda con tus propias palabras o si deseas con la oración de sanación que te entrego a continuación.

 

 

 

Oración de Sanación

 

Arcángel Rafael, desde lo más profundo de mi corazón, invoco tu presencia, para que tu luz verde de sanación invada todo mi cuerpo, que cada célula recuerde su estado óptimo de salud, que cada órgano retome sus funciones para las que fué creado. Permíteme conectarme con mi divinidad, pues yo soy salud perfecta, yo soy abundancia en alegría, yo soy amor.

Que tu compañía llene mi corazón, y me permita sentir confiada, tranquila y llena de fe, en que todo está en perfecto orden.

Suelto mis preocupaciones porque sé que este es un proceso necesario para mi crecimiento espiritual, y por esto solicito tu intervención para que me sea fácil comprender los aprendizajes y el mensaje que mi cuerpo desea darme. Consciente o inconscientemente deseo quedarme con el aprendizaje, y soltar y liberar mi cuerpo de cualquier enfermedad o daño que pueda haber en él.

 

Abrázame con tus alas, ayúdame a sentirme protegida, y amada mientras mi cuerpo sana desde lo más profundo de su perfección con la que fue creado. Ilumina a los médicos que me están tratando para que su sabiduría me proporcione el mayor bienestar mientras sano.

Contacto con mi Yo Soy, en el momento en el que llegué a este mundo, donde cada célula de mi cuerpo gozaba en su máximo esplendor. Ahora, pido que por intermedio de tu gran poder, me conectes con ese poder sanador en el cual mis células recuerdan su perfección.

Gracias amado Arcángel Rafael, dejo en tus manos mi sanación.  Asi es. Hecho está.

Espero que este post haya sido útil para ti.

Te mando un abrazo hermosamente grande y una lluvia de bendiciones.

Catalina Gallo