asume tu responsabilidadLos aprendizajes de nuestra niñez

Es verdad que las enseñanzas de nuestros padres, y la misma sociedad hacen que hoy por hoy ya siendo adultos, nos comportemos de determinada manera frente a las circunstancias que nos va presentando la vida. En muchas ocasiones estos comportamientos no son precisamente los adecuados y los que esperaríamos para poder avanzar.

¿Culpa de nuestros padres?

Lo primero que debemos tener en cuenta, es que nuestros padres nos dieron de sí mismos lo mejor que pudieron. Y en muchas ocasiones a pesar que pensemos que si podían haberlo hecho mejor, debemos comprender que, su comportamiento fue basado en lo que ellos también aprendieron y vivieron desde su niñez,  desde las herramientas que tenían en ese momento.

¿Por culpa de ellos he vivido así?

Y segundo y lo más importante, es que quiero que tengas en cuenta que tu vida solo depende de ti. El primer paso es descubrir que creencias limitantes hay en tu interior, creadas o no por tus padres y la sociedad. En el momento en que eres conscientes de ellas, de ti depende que trabajes en cambiarlas. Es tu responsabilidad a partir de ahora tomar las riendas de tu vida, y no puedes quedarte quejando  en que tu vida actual es el resultado de lo aprendido cuando niña.

Por culpa de tal cosa yo he tenido problemas siempre, y constantemente me pasa lo mismo….¡No! eso solo es un plan de víctima que realmente no te aporta nada. Lo que debes hacer es busca la manera de enfrentar tus miedos, de hacer las cosas de una manera diferente a lo que siempre pensaste que debías hacer, a buscar apoyo profesional si es necesario. Pero nunca quedarte pensando que por culpa de tus papás o de la sociedad tu vida es así, que deben compadecerte los que te rodean y pobre de ti…

Con todo lo anterior no quiero que lo tomes como un regaño, ja ja ja. Es sólo que deseo que te empoderes de tu vida. Que comprendas que la vida depende de ti y nadie más. Y que tú debes marcar la ruta que deseas vivir.

Espero que este post haya sido útil para ti.

Te mando un abrazo hermosamente grande y una lluvia de bendiciones.

Catalina Gallo